viernes, 9 de marzo de 2012

LOS ARTISTAS DEL PUEBLO





Los primeros artistas militantes                              
(1920-1930)





Los llamados Artistas del Pueblo, eran un grupo de artistas compuesto por José Arato, Adolfo Bellocq, Guillermo Hebequer, Agustín Riganelli y Abraham Vigo. Que durante las décadas del `20 y ´30 formaron parte de  uno los grupos artísticos que conformaron el panorama plástico en Buenos Aires. Este anclaje urbano los remite a su denominación, primero fueron “La escuela de Barracas”(hacia 1914), luego en 1919, “Grupo de los Cinco”, y finalmente en 1920, los “ Artistas del Pueblo”, asociados al “grupo de Boedo”, cercanos a la Editorial Claridad. 
Los Artistas del Pueblo tenían una fuerte convicción política ligada al pensamiento de izquierda, especialmente anarquista. Su desarrollo plástico estaba unido al compromiso y la militancia, asociando su programa estético a la política. El contenido de sus obras estaba relacionado a  la estética realista donde el tema principal era la clase trabajadora. El trabajo manual es representado como el realizado por los artistas. Las técnicas utilizadas para ello, el grabado, la gráfica o la talla directa son las formas elegidas para elaborar sus obras, la multiplicación de las imágenes a través de estos procedimientos facilitaban el acceso a las mismas y el  bajo costo, daba la posibilidad de una mayor circulación. Los destinatarios de sus obras eran la clase obrera, las formas de distribución y de consumo fueron pensadas para ellos, el arte militante era utilizado para concientizar a los trabajadores de las formas explotación y la injusticia social, promoviendo el alzamiento y la revolución.

La utilización de la figuración como mecanismo de representación, con imágenes claras y accesibles a los sectores populares hace  del realismo utilizado, una forma de comunicación directa. Por otro lado los aleja del mercado artístico dominado por las elites burguesas y las nuevas tendencias hacia la abstracción de las corrientes cercanas a las vanguardias. Los temas tratados son los trabajadores, el arrabal y su gente, no el paisaje sino sus personajes, los estados de ánimo de los personajes, lo pintoresco, lo trágico, lo grotesco, lo dramático: “…El arrabal porteño, tan típicamente característico, ha encontrado en estos jóvenes sus mejores intérpretes. Casi toda su obra es el arrabal, y en ella vemos esos tipos desvencijados, rotos, estropeados por la vida, que la ciudad impele y el arrabal recoge; los chicos enfermizos que en él florecen, las viejas mitad abuelas y mitad brujas, y toda esa lamentable caravana de sus míseros personajes, cuya tragedia, por veces amengua con piadosa compasión la mano del artista…”. Carácter de grupo en el que estaban comprometidos, como una metodología de pertenencia de clase, para legitimar su propia existencia, a la vez de protección y pertinencia. El grupo no estaba cerrado ya que otros artistas se vincularon a ellos como Quinquela Martín y Juan de Dos Filiberto. La afinidad del origen social, opciones artísticas y compromisos ideológicos. Dentro de la lógica de los movimientos sociales y obreros de la época, los artistas como los trabajadores debían organizarse para la construcción de una sociedad más justa.


La “Escuela de Barracas” estaba formada por seis artistas: José Arato, Adolfo Bellocq, Guillermo Facio Hebequer, Santiago Palazzo, Agustín Riganelli y Abraham Vigo. Más allá de la ubicación del taller donde se reunían,  el barrio de Barracas era un barrio netamente obrero y de allí sacaban sus temas y personajes  para sus obras y el público a quien iban dirigidas. El “Grupo de los Cinco” son los mismos de la Escuela de Barracas sin Santiago Palazzo fallecido el 1918, a los 23 años, y convirtiéndose en el paradigma del artista del pueblo, trabajador y pobre. 
Cuando Facio Hebequer instala su taller en Parque patricios, los Artistas del Pueblo y se vinculan al Grupo de Boedo, y la Editorial Claridad. Riganelli, Arato, Vigo, Facio Hebequer y Belocq conforman el grupo de los Artistas del Pueblo. Facio Hebequer declara en un texto escrito en 1919, respecto al nombre: “…Alguien llamó al grupo de pintores y escultores que formamos y seguimos formando todavía, con Riganelli, Arato, Vigo y Bellocq, ‘Artistas del Pueblo’. La frase nos parece justa y el título honroso. Interpretar la conciencia del pueblo fue siempre nuestra más alta aspiración…”.  Ese año muere Arato y en 1935 Facio Hebeqer. Estos hechos y controversias ideológicas y personales hace que ya para la década del ´30 ya el grupo no exista más, parte de sus fundamentos era la creación de canales  alternativos para desarrollar un arte social, de alli la ilustración, el grabado y la vinculación con los intelectuales.

Las obras que realizaban para ilustraciones de revistas y periódicos de izquierda como las de Vigo y Facio en Los Pensadores, Claridad o Bandera Proletaria,  también ilustraban  libros de ediciones económicas. Facio Hebequer ilustra Malditos (1924) de Elías Castelnuovo; Vigo, Tinieblas de Castelnuovo y Arato, Los pobres (1925) de Leonidas Barletta. Adolfo Bellocq empieza en estos años su labor como ilustrador para La casa por dentro (1921), de Juan Palazzo; Nacha Regules (1922) e Historia de arrabal (1922) de Manuel Gálvez, Airampo (1925) de Juan Carlos Dávalos y Martín Fierro (1930) de José Hernández. Facio Hebequer realiza unas litografías para Tu historia, compañero, editada como cuadernillo, la obra circuló (a un valor de 30 centavos) como un excepcional vehículo de propaganda ideológica.  La gráfica popular, sobre todo de la caricatura como La Feria, aguafuerte de Vigo, nuestra una notable cantidad de caricaturas en periódicos obreros como La Organización Obrera, Unión Sindical o Bandera Proletaria. Vigo también realiza a partir de 1928, una importantísima labor como escenógrafo en los primeros teatros independientes: TEA, Teatro del Pueblo, Teatro Proletario y en compañías comerciales como la de Armando Discépolo Guillermo Facio Hebequer, uno de los líderes del grupo ha dejado una importante producción de textos que acompañan a su obra plástica: sus críticas publicadas en Claridad, La Vanguardia, Izquierda y otros medios del pensamiento izquierdista que fortalecían su postura ideológica.


En estas décadas del 20 y 30, tres fuerzas antagónicas  dinamizan el campo cultura porteño: por un lado la corriente  tradicionalistas sustentadas por una ideología nacionalista representada por Fader y Quirós, que remite a un pasado clásico persistente;  por otro lo que se llama las “vanguardias” artistas plástico cómo Pettoruti, Xul Solar y Del Prete, vinculados al entorno de la revista Martín Fierro, cuyos imaginarios se relacionan a las renovaciones europeas del retorno al orden de la primera postguerra y por último a los Artistas del Pueblo  y el Grupo de Boedo agrupados a la Editorial Claridad, vinculados al moviendo obrero que empieza a surgir, estas encarnan la vanguardia política frente a la vanguardia artística. Estos dos grupos por más que parezcan enfrentados están ligados en la búsqueda de una nueva forma social tanto política como estética, y la función  del arte frente a la compleja sociedad moderna que se estaba formando. Tres imaginarios que tensionan con sus programas artísticos en un panorama cultural que empieza a conformarse como tal y en el que los Artistas del Pueblo jugarán un papel clave para la construcción de una resistencia que el los ´ 40 el taller de Muralistas y a fines de los años ´50 retomará el Grupo Espartaco.







José Arato
(Buenos Aires, 1893 - 1929)Estudió en el anexo sur de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes y compartió su taller en el barrio de Barracas con Santiago Palazzo y Agustín Riganelli. En 1914 participó en el Salón de Recusados y en 1918 en el Salón de Independientes. En la década del veinte se muda al barrio de Boedo. En 1920 expuso con Facio Hebequer, Riganelli y Vigo en el Salón Costa y en 1926 de manera individual en Amigos del Arte. En este último espacio se realizó, en 1930, su exposición póstuma. En 1925 ilustró el libro de cuentos Los pobres, de Leónidas Barletta.




Adolfo Bellocq
(Buenos Aires, 1899 - 1972) Estudió en el anexo sur de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes y adquirió las técnicas del grabado en los Talleres Gráficos Musicales de Breyer Hermanos. En 1918 participó en el Salón de Independientes. En 1929 obtuvo el Primer Premio en el Salón Nacional de Bellas Artes. Realizó ilustraciones para numerosos libros, entre los que podemos mencionar La casa por dentro  (1921) de Juan Palazzo, Historia de arrabal (1922) y Nacha Regules (1922) de Manuel Gálvez, y Martín Fierro (1930) de José Hernández, este último editado por Amigos del Arte. Ejerció la docencia en grabado en la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova y en la Escuela Profesional Nº 5 “Fernando Fader”.




Guillermo Facio Hebequer
(Montevideo, 1889 - Vicente López, Provincia de Buenos Aires, 1935)En los primeros años de la década del diez estudió técnicas del grabado enmetal con Pío Collivadino. Trabajó en el taller de las calles Pedro de Mendoza y Patricios, en el barrio de Barracas, que compartió con Adolfo Montero, Gonzalo del Villar, José Torre Revello y otros. Más tarde se trasladó al barrio de Parque de los Patricios. En 1928 expuso en Amigos del Arte. Realizó ilustraciones para numerosas publicaciones periódicas como Bandera Proletaria, Mundo Nuevo, Bandera Roja, Contra, entre otras, y para el libro Malditos (1924) de Elías Castelnuovo. También publicó críticas de arte en Claridad, La Vanguardia, Izquierda y otras publicaciones




Agustín Riganelli (Buenos Aires, 1890 - 1949) Aprendió a tallar trabajando en una carpintería. A principios de la década del diez compartió su taller en el barrio de Barracas con José Arato y Santiago Palazzo. En 1914 fue uno de los organizadores del Salón de Recusados y en 1918 expuso en el Salón de Independientes. En 1920 realizó una muestra junto con Arato, Facio Hebequer y Vigo en el Salón Costa. En 1922 obtuvo el Primer Premio en el Salón Nacional de Bellas Artes. En 1924 y en 1928 expuso en Amigos del Arte. Realizó el Monumento a Florencio Sánchez (1928) y el Monumento a los caídos en la revolución del 6 de septiembre de 1930, entre otros.





Abraham Regino Vigo
(Montevideo, 1893 - Buenos Aires, 1957) Se inició decorando y pintado paredes junto con su padre, que era pintor de oficio. En 1914 participó en el Salón de Recusados y en 1918 en el Salón de Independientes. En 1920 expuso en el Salón Costa, junto con Arato, Facio Hebequer y Riganelli. En la década del veinte comenzó su extensa obra gráfica. Ilustró numerosas publicaciones periódicas, desde Claridad, Unión Sindicato Bandera Proletaria hasta Para Ti o El Hogar y libros como Tinieblas, de Elías Castelnuovo. A partir de 1927, y durante varios años, colaboró como escenógrafo en los primeros teatros independientes de Buenos Aires: Teatro Libre, Teatro Experimental de Arte, Teatro del Pueblo, Teatro Proletario. En 1928 expuso bocetos escenográficos en Amigos del Arte y en 1943 obtuvo el Primer Premio en el Salón Nacional de Bellas Artes




Bibliografía
- Muñoz, Miguel Ángel. Los Artistas del Pueblo 1920-1930. Fundación OSDE- IMAGO Espacio de Arte. Buenos Aires. De 10 de abril al 31 de mayo de 2008







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